

Monitoreamos los taludes críticos a lo largo de 14 mil km de red. La lluvia acumulada en 96 h se cruza con la saturación del suelo, la geometría de cada talud y el historial de deslizamientos del tramo. Cuando el riesgo supera el umbral, la operación recibe la alerta con el km exacto y la ventana para actuar: reducir la velocidad o detener el tren antes del evento.




